Por Pedro Muhr (@PedroMuhr)

En la página rota convergen todas las cosas incompletas. El árbol incompleto sin hojas, el canario sin pata y la lombriz que jugó con el niño en la mañana.
En la página rota, se juntan todos los pequeños pedazos. La cola del reptil, el ojo del pirata, la mugre de las uñas y el clavo de la tabla del jardín. En la página rota conviven ángeles, gorilas de laboratorio, un cuarto de pollo con papas, un calcetín y un guante de boxeo. Allí aprendí que toda cosa es rota. Hasta la cosa nueva todo el tiempo se despoja.