Por: @UrsidoZurdo

Entiéndase por zombis un ser muerto, sin alma, que camina y se alimenta de cualquier ser vivo que generalmente no sea uno de ellos.

Bajo esta aclaración podemos darnos cuenta que estamos llenos de estas criaturas que avanzan con su lento caminar, engañosamente inseguro, por oficinas, pasillos y edificios, infectando con su olor todo lugar que ellos pisan.

Estos seres que aparentemente sólo responden a un insaciable apetito por carne humana fresca, han demostrado que su voracidad va más allá de algunas extremidades carnosas y ricas en grasa de los chilenos. Ellos ahora también consumen almas, dignidades, historias, recuerdos, anhelos, deseos y sueños de sus víctimas, manteniéndolos como esclavos no asumidos, mientras consumen poco a poco sus enjundiosas carnes y sus contritos espíritus.

Caminan en masa con un paso aparentemente torpe y errático, pero constante y sin vacilación a la siga de sus víctimas para devorarlas por completo. Además, se cree que no tienen organización alguna, pero cuando se ve la forma en que actúan, se advierte claramente la existencia de un plan exquisitamente urdido para lograr sus objetivos, que no hay que confundirlo con una forma de compañerismo; debido a que cuando logran acorralar a algún infortunado, cada uno de estos zombis busca sacar el mejo trozo de carne, alma, crédito, efectivo o votos.

Su apariencia, por todos conocida, va variando lentamente de una persona normal, como un emprendedor o político joven, a seres tan repugnantes, que en sus casos más extremos, ya no pueden salir a las calles o aparecer frente a las cámaras como muchos jerarcas de partidos políticos “populares”. Claro que hay un tipo de zombi que aman las cámaras y los flashes, han aprendido a maquillar sus pútridos rostros y a mentir con tal facilidad que parecen seres vivos con alma, logrando ser tan convincentes, que ganan elecciones.

Lamentablemente se han organizado y han esclavizado a millones logrando que muchos deseen ser mordidos y así unirse a sus legiones… ¡Qué triste realidad!

Esperemos mantenernos firmes como una resistencia que lucha contra estos seres, evitando ser atacados y contaminados por sus seductoras frases y letales mordidas.