Hoy nos enteramos que finalmente nos deja quien fue quizá la mente más brillante de los últimos doscientos años. Batalló desde los 21 años contra una  esclerosis lateral amiotrófica (ELA). A pesar de esta enfermedad invalidante y frente a toda adversidad logró desarrollarse tanto en el campo de la física, la cosmología, la astrofísica y ciertamente en el campo filosófico. Un ejemplo para muchos que ante cualquier pequeño problema dejan de luchar.

Sentimos que le faltó eso que tanto estudió, tiempo. Un humilde adiós Stephen, tu partida no fue con un Big Bang, pero provocará el mismo efecto.

Leer más