Por: El Tio Mamo

El recientemente fallecido científico Stephen Hawking planteaba la imperiosa necesidad del hombre de emigrar hacia otros planetas. Lo que no alcanzó a transcribir su software de comunicación es que esa búsqueda se basaba en su anhelo de escapar de las mujeres de este tiempo.

He contemplado ̶c̶o̶n̶ ̶h̶o̶r̶r̶o̶r̶ ̶ el cambio que se ha producido en Chile estos últimos años, y en particular el alzamiento de algunas mujeres que, cual bolcheviques manchesterianos, no dudan en abandonar la cocina para tomarse calles, universidades y sedes de honestos partidos políticos.

Es por ello que esta columna va dirigida a ustedes, débiles hombres de este tiempo, subyugados a las mujeres empoderadas. Quiero darles una idea (brillante, como todas mis ideas) para hacerle frente a este flagelo. Trataré de ser breve, como siempre, porque sé que la capacidad de concentración de los lectores de este pasquín es bajísima.

El siguiente es un paso a paso en el que describo una receta para hacer frente al feminismo:

Paso 1. Permítale a su mujer/pareja traer a sus amigotas a la casa el viernes por la noche: Si ella quiere realizar su junta en otro lugar convénzala de que le preocupa que allá afuera aún quedan muchos hombres no tan evolucionados como usted.

Paso 2. Acompáñela al supermercado y compren cositas ricas para picar. No olvide comprar un vino dulce pero cabezón.

Paso 3. De vuelta en el hogar deje a su mujer descansando y encárguese de preparar el picoteo y los tragos a ella y sus amigas, no olvide ponerle una flor o cáscara de limón a la pajita con la que va a adornar la copa.

Paso 4. Una vez llegadas las invitadas sea amable sin ser entrometido. Ellas tendrán muchas cosas importantes sobre las que conversar (cocina, hijos, quitaesmaltes, da igual). Usted quédese atento a rellenar el platillo de las aceitunas y la salsa golf.

Paso 5. Una vez asentado como mozo de la velada asegúrese de quedarse hasta que el brebaje (que recalco, debe ser tan cabezón como dulce) comience a hacer efecto y, como dicen en los sectores populares “Se les caliente el hocico”. Esto debería producirse no antes de las 12 de la noche, hora en la cual usted procederá a despedirse, no sin antes recalcar que le dejen “La loza ahí, que mañana yo la lavo”.

Paso 6. Acuéstese temprano y duérmase. En lo posible tome nota de la hora a la que su amada feminista se fue acostar. Si el alcohol la ha puesto cariñosa entréguese usted a su pasión. No olvidar eso sí poner el despertador a las 7:30 am.

Cuando suene el aparato infernal déjelo sonar durante unos 10 a 15 minutos, si su mujer no despierta en ese lapso acérquelo con sumo cuidado a su oído.

Paso 7. Levántese, tome una ducha rápida y desayune normal. Luego vaya a buscar el chancho eléctrico (si no sabe dónde está debe buscar en los lugares de la casa donde el hombre nunca debes estar, hablo de la cocina, pieza de planchado y similares). Comience con ahínco a hacer aseo general. No olvide abrir las cortinas de la pieza, argumentando que el olor a alcohol es insoportable. Si tiene hijos despiértelos discretamente y mándelos a jugar a la cama con la mamá, si ha sido inteligente y no los tiene puede encender el aparato de radio en la radio Pudahuel, y cantar los éxitos de Camilo Sesto y José Luis Perales a todo pulmón. Cuando su mujer se levante téngale a mano un vaso de agua y aspirinas, nada de esto debe parecer premeditado.

Ah, y si pregunta si le pasa algo, usted responda que no le pasa nada.

Jaque mate feministas!!