Traducción: El Equipo de PlumaLibre

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No hay un modo amable de decirlo: es posible que la gente que cae en el racismo y el prejuicio sea tonta, esto de acuerdo con un nuevo estudio destinado a provocar controversia en el público.

La investigación indica que los niños con menor inteligencia tienen mayores probabilidades de tener actitudes prejuiciosas cuando sean adultos. Estos resultados apuntan a un círculo vicioso, de acuerdo con el investigador principal, Gordon Hodson, sicólogo de la Universidad Brock de Ontario. El estudio encontró que adultos poco inteligentes tienden a gravitar hacia ‘ideologías socialmente conservadoras’.

Hodson escribió en un correo a LiveScience en donde señala que esas ideologías entregan una estructura tensa y resistencia al cambio, actitudes que pueden contribuir con el prejuicio. “El prejuicio es extremadamente complejo y multifacético, haciendo crítico que cualquier factor que contribuya al prejuicio debe ser descubierto y entendido”, dijo.

Controversia futura

Los resultados combinan 3 puntos controversiales:

“Han conseguido la trifecta de puntos controversiales”, dijo Brian Nosek, sicólogo social y cognitivo de la Universidad de Virginia, quien no estuvo involucrado en el estudio.

“Cuando uno selecciona inteligencia, ideología política y racismo y observa cualquiera de las relaciones entre esas 3 variables, es obvio que molestará a alguien.”

Datos electorales e investigaciones científicas políticas y sociales, muestran que el prejuicio es más común en quienes tienen ideales de derecha que en aquellos con convicciones contrarias”, dijo Nosek a LiveScience.

Inteligencia y prejuicios

Estudios anteriores han encontrado una relación entre bajos niveles educacionales y altos niveles de prejuicio, dijo Hodson, así que parecía lógico que el siguiente paso fuera estudiar la inteligencia. Los investigadores se enfocaron en 2 estudios de ciudadanos del Reino Unido, uno que hizo un seguimiento a bebés desde sus nacimientos en marzo de 1958 y otro que hizo lo mismo con bebés nacidos en abril de 1970. A los niños de los estudios se les evaluó su inteligencia a los 10 u 11 años; a los 30 o 33 años se les midieron sus niveles sociales de conservadurismo y racismo.

En el primer estudio se midió la inteligencia verbal y no verbal usando pruebas donde se le pedía a las personas que encontraran similitudes y diferencias entre palabras, formas y símbolos. El segundo estudio midió habilidades cognitivas de 4 maneras, incluyendo memorizar números, dibujos de formas, definición de palabras e identificación de patrones y similitudes entre palabras. Se escogió el 100 como CI promedio.

Se definió a los conservadores sociales como personas que estaban de acuerdo con una lista de afirmaciones tales como: “La vida familiar se ve perjudicada si la madre trabaja jornada completa” y”‘Los colegios deberían enseñar a los niños a obedecer a la autoridad”. Las actitudes hacia otras razas fueron estudiadas midiendo su acuerdo con afirmaciones tales como: “No me importaría trabajar con personas de otras razas” (estas preguntas midieron actitudes abiertamente prejuiciosas, pero la mayor parte de las personas, sin importar cuánto creyeran en la igualdad, tienen prejuicios raciales inconscientes; el trabajo de Hodson no puede medir este racismo ‘subterráneo’).

Tal como se sospechaba, una menor inteligencia en la infancia coincidió con racismo en la adultez. Pero el factor que explicó la relación entre estas 2 variables era político: Cuando los investigadores incluyeron el conservadurismo social en el análisis, esas ideologías explicaron mucho de la relación entre inteligencia y prejuicio.

Personas con capacidades cognitivas menores también tenían menor contacto con personas de otras razas

“Este resultado es consistente con investigaciones recientes que demuestran que el contacto entre grupos es mentalmente retador y cognitivamente agotador, y es consistente con resultados que indican que el contacto disminuye el prejuicio,” dijo Hodson, quien junto a sus colegas publicó estos resultados online el 05 de enero en el Journal Psychological Science.

Un estudio de promedios

Hodson fue rápido en notar que a pesar de la relación encontrada entre menor inteligencia y conservadurismo social, los investigadores no están insinuando que todos los liberales son brillantes y todos los conservadores son estúpidos. La investigación es un estudio de promedios en grupos grandes, dijo. “Hay múltiples ejemplos de conservadores muy brillantes y liberales no-tan-brillantes, y muchos ejemplos de conservadores muy probos y liberales muy intolerantes”, dijo Hodson.

Nosek dio otro ejemplo para ilustrar los peligros de tomar demasiado literalmente los resultados: “Definitivamente podemos decir que en promedio los hombres son más altos que las mujeres”, dijo, “pero si escoges a un hombre cualquiera y a una mujer cualquiera, no puedes asegurar que el hombre va a ser más alto. Hay suficientes coincidencias.”

Sin embargo, hay razones para creer que la ideología estrictamente de derecha puede atraer a quienes tienen problemas para comprender las complejidades del mundo. “Las ideologías socialmente conservadoras tienden a ofrecer estructura y orden”, dijo Hodson, explicando por qué estas creencias pueden atraer a aquellos con menor inteligencia. “Desafortunadamente, muchos de estos rasgos pueden contribuir con el prejuicio.”

En otro estudio, esta vez en Estados Unidos, Hodson y Busseri compararon a 254 personas con el mismo nivel educacional pero distintos niveles en sus capacidades de razonamiento abstracto. Encontraron que lo que aplica para el racismo también puede aplicar para la homofobia. Era más probable que las personas con menor capacidad de razonamiento abstracto mostraran prejuicios contra los gays. Tal como con los ciudadanos del Reino Unido, la falta de contacto con gays y la mayor aceptación del autoritarismo de derecha explicaba la relación.

Puntos de vista simples

La explicación de Hodson y Busseri para sus resultados es razonable, dijo Nosek, pero es correlacional. Eso significa que los investigadores no probaron de manera concluyente que una menor inteligencia provocara el posterior prejuicio. Para hacer eso tendrías que asignar de algún modo al azar a personas de otro modo idénticas para que fueran listas o tontas, liberales o conservadoras. Obviamente esos tipos de estudios no son posibles.

Los investigadores controlaron factores tales como educación y nivel socioeconómico, fortaleciendo sus suposiciones, dijo Nosek. Pero hay otras explicaciones posibles que encajan con los datos. Por ejemplo, dijo Nosek, un estudio de liberales de izquierda con estereotipadas visiones ingenuas tales como: “cada niño es un genio en su propio modo”, pueden encontrar que gente que tiene estas actitudes también sean menos brillantes. En otras palabras, es probable que no se trate de que una ideología en particular esté ligada a la estupidez, sino visiones extremistas en general.

“Mi especulación es que no es tan simple como lo presenta su modelo”, dijo Nosek. “Yo creo que una capacidad cognitiva menor puede llevar a múltiples maneras simples de representar el mundo, y una de esas puede ser personificada en una ideología de derecha donde “la gente que no conozco es una amenaza” y “el mundo es un lugar peligroso’’… “Otra manera simple sería simplemente asumir que todos son maravillosos.”

El prejuicio es de particular interés porque comprender las raíces del racismo y del prejuicio podría ayudar a eliminarlos, dijo Hodson. Por ejemplo, dijo, muchos programas anti-prejuicios animan a los participantes a ver las cosas desde el punto de vista de otros grupos. Ese ejercicio mental podría ser demasiado difícil para personas con bajo CI. “Pueden haber límites cognitivos en la habilidad para ver desde la perspectiva de otros, especialmente de extraños”, dijo Hodson. “Mucha de la actual literatura de investigación sugiere que nuestros prejuicios son primeramente de origen emocional en lugar de cognitivos. Estas 2 piezas de información sugieren que puede ser particularmente fructífero que los investigadores consideren estrategias para cambiar los sentimientos hacia otros grupos, en lugar de sus pensamientos.”