Por: @Mairatrix649

Gracias a todo el público presente por darme la oportunidad de poner al podio mi discurso a continuación:

Hace poco en la Cámara Argentina se aprobó la ley de aborto hasta las 14 semanas, lo cual es un paso histórico luego de varias décadas de intentos, y casi un día entero de votación:129 favorables, 125 no favorables y una abstención, así, fue una batalla muy peleada, donde hay que destacar lo siguiente: No fue la Cámara que logró aprobarlo; hay que darles las gracias a toda esa gente que pasó la noche y con todo el frío y resistencia demandando este derecho de salud pública hasta que al fin logró convencer a los miembros de dicha Cámara para ponerle urgencia a la ley. Porque ESO es lo que es; un derecho de Salud Pública. No es lo que creen los conservadores, una criminalización máxima de la mujer, como si fuera una asesina.

Además de destacar la valentía de los legisladores que votaron a favor, también quiero tachar las frases más irrisorias que crearon quienes votaron en contra, donde, francamente, no hubo argumento. Solo excusas se observaron, principalmente, religiosas y poco correlativas con algunos eventos. Por ejemplo:

Estela Regidor: defensora animal (eso no se duda); sin embargo, el haber comparado a una perrita preñada con una mujer (o niña) que está en necesidad de interrumpir su embarazo -independiente de la causal- y decir que no se le pide a una perrita abortar. O sea, es una comparación de niveles machistas e insólita que no nos cabe en la cabeza. Los animales tienen su constante pero la humanidad tiene supuestamente una variable que la gente más conservadora no quiere que desarrollemos para convertirnos en ganado autómata. Los perritos se regalan, sí, pero asociar al aborto con el fin de las adopciones es una horrible combinación; especialmente en mujeres y niñas violadas que quieren que carguen algo que odiarán, las traumará el resto de su vida y los procesos de adopción son largos y tediosos. A quienes tienen que abortar obligadamente porque están en pleno riesgo de morir y a quienes están cargando algo que morirá o ya está muerto. Esterilizan animales, sí; hasta hacen vasectomía a hombres. Pero esterilizar a la mujer es tóxico, hasta satánico para ellos porque quieren mantener ese macho-dogma que el rol de la mujer es procrear.

Ya no más.

Luis Contigiani; al igual que unos pocos, pusieron en seco y con toda la lágrima de cocodrilo, que hay que defender “las dos vidas”. O sea; siguen sin ver a la vida de la mujer que está en riesgo, físico, sicológico y social. Además dijo lo siguiente: “Entiendo los problemas de la salud pública, pero quiero una salud pública para las dos partes. Un embrión de 14 semanas tiene ojos, retina, duerme con la madre, tiene uñas, identidad genética, se mueve. Salvemos las dos vidas. Tengo la convicción de que la vida hay que defenderla, no hay ninguna causa para eliminar una vida, no puede ser esa la convicción de la política, me rebelo frente a eso. ¡Que me linchen si quieren! No hay un acto más revolucionario que defender la vida en una patria”.

O sea, es otro como los de la UDI que quieren que el cigoto tenga rut. Imagínense si lo contratan.

Asimismo con Alfredo Horacio, que dijo que “quería un cementerio de fetos” si aprobaban dicha ley. U otros que alegaban que no habrán más discapacitados, no más gente con Síndrome de Down, recordando la frase-del-año de Hasbún, que de aprobarse el aborto “no habrá más Teletones”. El aborto se aprobó en Chile; y Teletón sigue funcionando.

Poniendo un poco de alivio, quiero destacar una de las frases de quienes estuvieron a favor:

Fernando Iglesias: “Somos Cambiemos. Vinimos a cambiar, no a consagrar el status quo. Les pido que piensen en un país al que les gustaría que la Argentina se parezca. En Norteamérica, Asia, Europa, Australia, el aborto es legal o si queremos que se parezca a las partes rojas del planisferio, Latinoamérica y África. Son los únicos continentes que prohíben el aborto, donde la desigualdad y la violencia son mayores. Cambiemos”.

Eso no quieren ver; que hay violencia total y mayoritariamente machista con tal de mantener a la mujer por debajo del nivel con el miedo del hombre a perder la superioridad. Comparan el machismo con el feminismo cuando es simple diferenciarlo. El feminismo busca la igualdad entre hombres y mujeres sin excusas ni peros que valgan.

En Argentina se aprobó sin ton ni son; en Chile le tomó un montón de trabas hasta lograr la aprobación definitiva, hasta que pusieron la objeción de consciencia para darles ese gesto-de-alivio para Prehistorialandia, donde hay  mayoría como autoridad en La Moneda, riéndose a nuestras espaldas para luego ensayar sus gárgaras con que son providas, los niños primero (a quienes especialmente en el SENAME les sacaron gran parte de los recursos por cero motivo) y nos juegan chueco con que la vida es así. De estar en otro país hace mucho que se habrían ido en cana por incitar al odio.

Yendo a ese punto, en Irlanda, donde el conflicto religioso ha sido parte de su historia como país y es una de los más devotos y conservadores hasta donde sé en Europa, aprobaron en buen número la ley de aborto de un modo tan insólito que nadie lo creyó. Ni yo, tras haber leído parte de su historia, dándoles también mis felicitaciones al haber logrado dicha aprobación.

Latinoamérica en general sigue con un dogma machista donde la mujer tiene dos roles; esposa y madre (poniendo en tercera “sumisa”, detrás de esas dos palabras). Últimamente con los feminicidios que han estado ocurriendo, las marchas feministas se están volviendo más en masa que nunca. El #NiUnaMenos, porque estamos hartas de que nos traten como objeto -incluso sexual/provocador-, como incubadora, como cáscara desechable. En una foto que encontré en mi recorrido por las noticias que no colocan o con suerte tachan en Chile, salía un dibujo sobre lo que tienen (aún) que pasar las mujeres con el “qué dirán” porque eligen  abortar o adoptar; tienen problemas con la maternidad y las que no quieren tener hijos. O sea, todo para hacer de la mujer una cosa inferior, y no un sujeto de derechos, nos satanizan desde hace mucho por algo llamado “pecado original”, y desde ahí los religiosos se llenan la boca con su provida para evitar la igualdad de derechos de los cuerpos de uno.

Soy mujer; decidí no querer ni ser pareja de alguien o ser madre. Porque no me interesa ni quiero ser una autómata más en este país para darle tributo a un país que no me dará NADA a cambio, y solo por el hecho de ser mujer. Estarán esos que quieren que mi abdomen se inflame, estarán esos que creen que me siento sola; me importa un reverendo carajo. Hasta he oído críticas porque tanto mujeres como hombres prefieren mascotas que hijos humanos. Yo tengo gatos y los prefiero mil veces.

Estarán esos que creen que exageramos con nuestras demandas  para impedir que nos acosen en público los desconocidos. Esos mismos y algunos otros más, se dedican a dejarnos en menos, a vigilarnos, golpearnos, abusar de varias maneras, ¡hasta matarnos!

¡5 feminicidios en menos de 36 horas! ¡¿Y nos siguen diciendo que somos unas feminazis exageradas?! La palabra “feminazi” es una ideología del conservador que teme que haya igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Nosotros, nosotras y nosotres estamos buscando eso; I-G-U-A-L-D-A-D de derechos y respeto por nuestras decisiones independiente del interior y exterior de la persona.

Los abortos siempre han existido; de forma insalubre donde mujeres y niñas mueren, no dejando de lado a quienes sufren el aborto natural o espontáneo como le dicen, donde también son apuntadas con el dedo. Esta ley es importante para nosotras. No promueve el aborto múltiple; les da la oportunidad a las mujeres de decidir interrumpir o no su embarazo, haciéndolo en buenas condiciones de salud, sin prejuicios ni rosarios de por medio.

Así que eso pido, por Favor: a quienes siguen tratándonos como brujas-en-nombre-del-Dios-hecho-de-muñeca-de-yeso, comprendo sus ideas pero no las extiendan por el bien mayor de la persona. Aprendan a guardar dicho rosario y vean cómo la gente puede vivir en prosperidad, SANAS, sin dogmas de por medio y para tener una sociedad sin machismo. Tras eso doy mi aprobación a la ley de aborto libre, para darles a las mujeres mejor atención en salud. Ojalá lo entienda todo el mundo porque eso es lo que hace el feminismo: unión. La unión de las personas para exigir sus derechos igualitarios. He dicho.