El término homofobia hace referencia a la aversión (fobia, del griego antiguo φόβος, Fobos, ‘pánico’) obsesiva1​ contra hombres o mujeres homosexuales, aunque generalmente también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales o transexuales, y las que mantienen actitudes o hábitos comúnmente asociados al otro sexo, como los metrosexuales y los hombres con ademanes tenidos por femeniles o las mujeres con ademanes tenidos por varoniles. El adjetivo es «homófobo» u «homofóbico».

De acuerdo a lo anterior, existe cierto relativismo sobre lo que abarca el concepto de homofobia. Así por ejemplo, los que rechazan las políticas de igualdad (entre personas de diferente orientación sexual) consideran que ese rechazo no es homofobia.23

Homofobia no es un término estrictamente psicológico. Se calcula que en el año 2000 cada dos días una persona homosexual fue asesinada en el mundo debido a actos violentos vinculados a la homofobia.4Amnistía Internacional denuncia que más de 70 países persiguen aún a los homosexuales y 8 los condenan a muerte.5​Una investigación del Pew Research Center revela una amplia aceptación de la homosexualidad en América del Norte, la Unión Europea, y gran parte de Iberoamérica y Caribe, pero un rechazo generalizado en los países de mayoría musulmana y en África, así como en partes de Asia y en Rusia. En Israel, Polonia y Bolivia hay división de opiniones.6

 

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