DURANTE LA TARDE

Sus orejas se movieron. Algo le dio miedo. Había algo afuera.
Corrió escaleras abajo dispuesta a todo.
El humano fue detrás de ella.
Quien haya sido, salió corriendo con los ladridos.
Nunca ha sido bueno un sicario que le teme a los perros.

Clepantópolus

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