EL ANILLO


Dormía en sus más inconscientes anhelos. Era un trozo de lejanas historias, que pocos conocen. Ahí estaba aquel anillo, en una simple y elegante caja cerrada que retenía el brillo de sus detalles, esperando ver el sol y danzar en dos sencillas y eternas palabras: si quiero.

Úrsido Zurdo

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