AMOR


CRISTIAN ROCO

En septiembre él no paraba de hablar, la rodeaba con sus brazos, cubría todos los espacios, era como si tratara de hipnotizarla, se preocupaba de cada gesto, de cada expresión de su rostro, marcaba un territorio a su alrededor como si ella fuera a escaparse, le sonreía cada vez que terminaba una frase y miraba con recelo a quien quisiera mirarla.

En diciembre solamente ella hablaba, y no paraba de hacerlo, parecía contenta, se le acercaba, le contaba sus cosas como buscando una complicidad eterna, mientras tanto, él no la miraba sino cuando ella requería saber que era escuchada, tomaba su mano y luego volvía sus ojos al techo fijando su mirada hacia algún lugar en donde buscar el interés perdido.

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