CADA MINUTO

URSIDO ZURDO

Cada minuto que pasaba aquella reiterativa conversación se iba quedando vacia. -No hay nada más que decir. -Así veo… Buena, suerte. Fue lo último que se escuchó antes que tomara sus cosas y cerrara la puerta, dejando atrás el silencio que llega junto a la muerte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s